Real-time Earth and Moon phase

lunes, 18 de agosto de 2014

Enamorarse no es político. Podemos! (hacerlo mejor)

Agosto y palabras muy agustianas quizá.

Es un mes odioso para mí porque en realidad no existe en estas latitudes. Aunque muchos sigan trabajando y el motor aparente estar en marcha, la mayor parte de la realidad está paralizada, sin reacción. Al menos no la hay a nivel local salvo los repudios por la guerra en Gaza y ahora la Marea Blanca.

Anque el cotilleo del periodismo rancio o ni siquiera...reaparece, asoma casi siempre.


Bajé a tomar café con leche porque me había quedado sin él. Domingo y prensa en el bar. ¡Para qué!

¿Cómo huir de los medios? Decidme!

Al final, encima al final del periódico, me encuentro con una columna pequeña pero quizá el tamaño haya hecho que fuera venenosa.

La señorita o señora periodista sacó a relucir su talento aludiendo a una pregunta que le habían hecho a Teresa Rodriguez de Podemos. Y ni sé porqué respondió a esa inquietud esta chica tan inteligente.

Fue hace unos 15 días pero el punto iba sobre quién le parecía sexy en la política o de quién se enamoraría en plan verano.
Teresa dijo que de Cañamero ¡Oh!

Has nombrado al diablo mujer.

La columna de opinión que se construyó (¿construyó dije?) fue para poner a ambos, Diego Cañamero y Teresa Rodriguez poco menos que en el lugar del tren fantasma y vinculando el futuro del pueblo español en manos de gente con semejante gustos. "Mon dieu" decía yo con las gafas a punto de romperse.

En fin. Volví a huir decepcionada y recordando a un amigo que se pregunta dónde estudiaron ciertos periodistas.

Pero ¿qué es lo serio de todo esto? O lo que yo veo serio:

Que la sociedad española se vuelva histérica como otra sociedad que yo conocí. Miedo me da que el Amor se publique en política y por no tener ya de dónde rasgar en el pasado de los jóvenes políticos, los tertulianos y columnistas, se dediquen a enseñarnos, con su arte subliminal, a espiar y hablar de los calzones de Teresa, Pablo y de todo aquel que ellos ven como enemigo rojo. Ohhhh.

Da igual.
A mí me preocupa que esto lo haga gente anónima, de a pie. Que pierdan el tiempo y desgasten mientras se disfrazan de activistas contra el hambre, la troika y lo que de verdad nos hunde.

Pero sigo inquieta con eso de porqué entran en el juego de contestar a esas preguntas los nuevos actores de la escena de partidos y/o plataformas.

Podemos hacerlo diferente si acordamos no responder a preguntas personales.

La Política es una actividad pública.

El Amor y el sexo son privados. Lo poco privado que merecen serlo.


Intento de escribir algo lúcido en un verano que también intenta pero no llega. Se acaba. Paso al otoño y final del brillante, vibrante 2014 ciudadano.


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